Nuestro enfoque terapéutico

En CITTCA trabajamos con una serie de principios que guían el acompañamiento y sostienen los procesos terapéuticos de las personas que atendemos.

Son la base que nos define como un centro integral de tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) con una mirada compasiva, no pesocentrista y un abordaje sensible al trauma, y un enfoque feminista.

Entendemos este trabajo sensible al trauma como la creación de espacios seguros donde se reconocen las heridas invisibles de las personas a las que acompañamos. Un lugar donde poder simplemente ser, sin juicios ni presiones, y donde el bienestar se prioriza siempre por encima de los resultados.

Mural en CITTCA con diferentes obras de arteterapia realizadas por pacientes, mostrando collages, dibujos y frases inspiradoras.
Cartel de cartón decorado en un taller de CITTCA con una mariposa rosa y la frase “Mereces aceptarte, respetarte y quererte”.
Cartel hecho a mano en CITTCA que recoge las bases de un lugar seguro: respeto, confianza, comunicación y presencia activa.

Mirada compasiva

Entendemos el síntoma más allá de lo médico. No lo vemos como una lista de conductas a eliminar, sino como la mejor manera que una persona ha encontrado para sobrellevar el sufrimiento en su día a día.

El síntoma también nos ofrece información valiosa sobre lo que necesita ser atendido y puede convertirse en una puerta de entrada para el proceso terapéutico.

Todos nuestros terapeutas están formados en EMDR, una metodología especializada en el tratamiento del trauma y el apego, lo que refuerza nuestra capacidad de acompañar desde la raíz de la experiencia emocional.

Enfoque no pesocentrista

En CITTCA trabajamos desde un enfoque no pesocentrista, lo que significa que la recuperación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria no se mide en kilos ni en tallas.

El peso no es el centro de nuestro trabajo, porque entendemos que centrarse únicamente en él refuerza la obsesión y deja de lado lo más importante: el bienestar emocional y la seguridad de la persona.

Nuestro objetivo es acompañar en la construcción de una relación más amable con el propio cuerpo, respetando su diversidad y escuchando lo que el síntoma expresa, más allá de la báscula o de los números.

El grupo

El grupo es una de las herramientas más potentes del tratamiento en CITTCA. En él se genera un sentimiento de pertenencia que ayuda a las personas a ver que no están solas en su malestar.

Escuchar a las demás cambia la perspectiva sobre la propia experiencia: lo que resulta insoportable en una misma puede comprenderse de otra manera al verlo reflejado en otra persona. En este sentido, el grupo y las compañeras actúan como un espejo, permitiendo ahondar más en la propia individualidad.

El grupo puede ser muy potente como contagio de motivación, viendo cómo otras personas atraviesan situaciones parecidas y avanzan en su proceso.
También es un espacio para practicar expresión emocional, empatía, asertividad y límites, reforzando patrones de relación más saludables.

El vínculo

El vínculo terapéutico es la base del tratamiento. A través de la confianza con el equipo, la persona puede abrirse, sentirse segura y explorar nuevas formas de estar.

Ese vínculo también se construye dentro del grupo, que introduce el siguiente pilar de nuestro enfoque.

Nuestro papel es acompañar, sostener y validar incluso los tropiezos, porque forman parte del camino.

No hay casos perdidos

En CITTCA creemos que ningún caso es imposible. Incluso en procesos de largo recorrido nuestro enfoque compasivo es especialmente beneficioso porque:

  • Respeta la historia de la persona sin invalidarla.
  • Reconoce el síntoma como un mecanismo de supervivencia, no como un enemigo.
  • Se centra en generar seguridad y confianza para que la persona pueda hacer algo diferente.

Por eso nuestro enfoque es muy valioso en el tratamiento de TCA en personas adultas y en casos de TCA de largo recorrido, donde otras intervenciones no han funcionado.

Metodologías integradoras

Nuestro enfoque es ecléctico y basado en la evidencia. Combinamos distintas herramientas según las necesidades de cada persona:

  • EMDR. Especialmente para trabajo de trauma y heridas de apego.
  • Arteterapia.
  • Intervenciones asistidas con perros.
  • Gestalt y terapias de tercera generación.
  • Psicoeducación, trabajo con el Mundo Interno y la Línea de la vida.

    Pautas de seguridad

    En CITTCA no utilizamos castigos, pautas de control ni dinámicas coercitivas. Hablamos de pautas de seguridad: acuerdos claros que ayudan a construir un ambiente seguro, que sostienen a la persona y le ofrecen alternativas cuando decide dar un paso distinto al síntoma.

    El objetivo no es controlar, sino acompañar en la construcción de herramientas para gestionar el malestar de otra manera.

    Responsabilidad individual

    Dentro de estas pautas, damos un lugar central a la responsabilidad individual. Cada persona es protagonista de su proceso: decide el ritmo y el sentido de su recuperación.

    Nuestro papel es acompañar, sostener y validar incluso los tropiezos, porque forman parte del camino.

    Introspección

    La introspección es parte de este proceso. No se trata de mirarse para juzgarse, sino de hacerlo desde la amabilidad, sin exigencia ni urgencia.

    Es atreverse a mirar lo que antes dolía demasiado y empezar a hacerse preguntas que abran caminos.

    No diferenciamos diagnósticos

    No hacemos diferenciación entre diagnósticos de TCA, porque eso puede generar comparaciones, etiquetas o encasillamientos que dificultan ver a la persona.

    Nuestro trabajo no se centra únicamente en el diagnóstico, sino en acompañar el sufrimiento humano y las necesidades reales de cada proceso.